Verano. Ese tiempo del año que odiaba cuando era pequeña porque, si estaba en Madrid hacía mucho calor, no tenía piscina y sufría horrores, si nos íbamos de vacaciones era aún peor porque la playa me aburre y los lugares de vacaciones todavía más, y aguantar a mi madre y a mi hermana todo el santo día juntas durante un mes, era espeluznante. Cuando fui adolescente lo odié con más saña: me aburría aún más en ese maldito lugar donde íbamos de vacaciones y Madrid era un desierto. Todos mis amigos desaparecían en agosto, justo cuando yo acababa de volver del aburrimiento supremo de las vacaciones, que tenían que ser en julio, por decreto.
De pronto, un año cualquiera, después de pasar parte del invierno en Dublin y ver que el de Madrid no era mucho más piadoso, el verano me gustó. Descubrí que andar en sandalias y tirantes todo el día no tenía precio, el moreno me sentaba muy bien y mis amigos no desaparecian ya en bloque durante dos meses.
El verano es levantarse y tomar el café en el jardín, al sol, cuando todavía no agobia. Un librito en la hamaca esperando que llegue el mediodía (el último que me acompañó en esto fue Biografía a dos voces, de Ramonet, un extensísimo diálogo entre el autor y Fidel, prestado por alguien que me conoce), después un baño con Cris en la piscina, hamaca, baño, vaso de gazpacho, más piscina y más Cris, sol, botellín de Mahou, último baño, nos secamos, más gazpacho, ensaladilla rusa de mamá y... filetes empanados, por ejemplo, heladito, siesta de esas en las que no te duermes sino te desmayas al ritmo de las cigarras y la tele. Cuando te despiertas, un café, más ensaladilla, un bañito... ducha y unos tercietes en el bar del Patillas para combatir ese calor que no afloja y parece que sale del asfalto.
Eso es la definición de verano si lo buscas en mi diccionario y no estar sentada junto a la ventana viendo un atasco de nubes crónico, con una taza de té al lado y un aburrimiento tan grande como el de los veranos de mi infancia. Todo el año deseando que llegue el verano para pasar el vernano deseando que llegue septiembre y regresar a la definición de verano aunque solo sea por un par de días.
Esto no es lo que yo vine a (re)buscar el año pasado cuando volví.
3 comentarios:
Hola AlmuB It´s me mOe calling...aquel mOe que intentaba sobrevivir y que te requiere para consulta sobre repatriaciones y exiliOs. Mi direccion activa es moises.castroporto arroba gmail puntito com. PleAse :) BesOs.
¿Este verano no viene a bañarte con la Cris, a tomarte el botellín y a comer ensaladilla rusa de mamá?
Ediroa
Tres semanas y media me separan de la ensaladilla, Cris y todo lo demás!!!
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